Gestión de flotas
Gestión del parque de vehículos de una empresa: adquisición, car policy, energía, mantenimiento, siniestros y reventa, con el TCO como indicador central.
Definición
La gestión de flotas engloba el conjunto de actividades de pilotaje del parque de vehículos de una empresa: definición de la car policy, compra o alquiler, gestión de la energía, mantenimiento, siniestros, cumplimiento normativo y reventa. Su objetivo: garantizar la movilidad de los equipos al mejor coste completo, dominando los riesgos y la huella ambiental del parque.
En detalle
El perímetro del responsable de flotas se ha ensanchado considerablemente. En el corazón del oficio siguen estando el ciclo de vida del vehículo (pedido, puesta en circulación, mantenimiento, devolución o reventa), asociado la mayoría de las veces a contratos de renting. Se suman la gestión de la energía (tarjeta de combustible y recarga eléctrica), los peajes vía el dispositivo de telepeaje, las multas, los siniestros y la telemática embarcada, cuya aportación al control de consumos se detalla en nuestro artículo sobre la gestión telemática de flotas.
El pilotaje se apoya en unos indicadores estructurantes: el TCO por vehículo, el coste por kilómetro, el consumo de energía por conductor, la tasa de siniestralidad y la tasa de uso del parque. Estos indicadores alimentan la car policy y objetivan las decisiones de renovación.
La dimensión normativa ha ganado peso: las obligaciones de descarbonización del parque automovilístico imponen a las grandes flotas una cuota mínima de vehículos de bajas emisiones en cada renovación (ecologie.gouv.fr), mientras que las zonas de bajas emisiones restringen la circulación de los vehículos más antiguos. La ADEME publica recomendaciones para gestionar la flota de forma más sostenible; nuestras buenas prácticas de gestión sostenible de flotas proponen una traslación operativa.
Por último, el equipamiento marca la diferencia: software de fleet management, telemática y medios de pago dedicados que registran cada gasto por vehículo. Nuestro panorama de las mejores soluciones de gestión de flotas compara a los actores del mercado.
Preguntas frecuentes
¿Qué indicadores seguir en gestión de flotas?
El TCO por vehículo y el coste por kilómetro en primer lugar, completados con el consumo de energía por vehículo o conductor, la tasa de siniestralidad, la tasa de uso del parque y la cuota de vehículos de bajas emisiones, este último convertido en indicador de cumplimiento de las obligaciones de descarbonización.
¿A partir de cuántos vehículos hace falta un responsable de flotas?
No existe un umbral normativo: es cuestión de carga de trabajo y de interés financiero. Mientras el parque es reducido, la gestión suele asumirla servicios generales o contabilidad, apoyados en un software y en tarjetas de pago dedicadas. Cuando el parque se convierte en una partida de coste mayor, se justifica una función dedicada (interna o externalizada en un fleeter).